Animales en peligro
Como sabemos, los problemas ambientales y de irresponsabilidad humana no solo afectan al hombre( y mujer), si no también a los animales.
Es por eso que hoy en día las cifras son más que alarmantes: alrededor de 16.000 especies de animales se encuentran en peligro de extinción. Como, logicamente, no podemos(bueno en verdad si podemos, pero no terminaríamos nunca) publicar detalladamente la explicación de cómo, cúando y donde estas especies fueron consideradas dentro de este grupo, a continuación te presentaremos 1 especie, que te aseguramos que sí conoces, o quién sabe, quizas hasta sea tu mascota( ilegalmente, claro).
Imprime ecológicamente
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Fuente: http://ecoinventos.wordpress.com
Conocimiento, Paradigmas, REALIDAD?
Compañeros, NO conocemos la realidad. algo de memoria 11 de septiembre 2001 torres gemelas y tan tan tan, pentagono. icono del poder gringo.
les presento un video, en el cual se demuestra que nos hicieron creer a todos que lo que se estrello ahi era un avión.
http://www.pentagonstrike.co.uk/pentagon_sp.htm#Main
compañeros, no conocemos la realidad, conocemos lo que nos presentan de ella, no conoces tu mano, conoces lo que tus ojos te "dicen" de ella.
Saludos. NaF
Carta urgente por María Música
| por Jaime Díaz Lavanchy (Chile) | |
| Viernes, 25 de julio de 2008 | |
![]() Huellas de golpes 1. Existe una fotografía estremecedora (y una constatación de lesiones) que dan cuenta de una agresión que sufrió María Música por parte de carabineros un mes antes de que ella "Atentara contra la autoridad". Ni la fotografía, ni la constatación de lesiones se han comentado en la televisión, a pesar de que esta agresión es, al menos, una atenuante que favorece a Música. ¿Acaso los brutales golpes que le dieron no demuestran que ella dice la verdad cuando justifica su acción como un gesto de impotencia ante la represión que están sufriendo los estudiantes? ¿No es esta fotografía una prueba elocuente de que la propia María Música ha sufrido la represión de una forma brutal? ¿No es este registro visual relevante para la opinión pública? ¿No es esta fotografía silenciada una vergüenza para el periodismo? Si alguien duda de la fotografía, o de la gravedad de las lesiones sufridas por Música, sepa que estas fueron constatadas, entre otras personas, por el abogado de DDHH Nelson Caucoto. ![]() Huellas en ojo y mano de los golpes recibidos ![]() Huellas de los golpes recibidos 2. Existe un parte judicial que demuestra que la querellante, quien presenta la demanda en contra de Música, es la propia Ministra de Educación. Esta demanda por "atentado contra la autoridad" fue presentada a las 10:30 del mismo día del "jarrazo". Sin embargo, esa misma noche la Ministra señaló muy maternalmente, ante todos los medios, que ella no iniciaría acciones en contra de la menor. ¿Por qué la Ministra Jiménez ha mentido de esta manera? Probablemente, porque enviar a la fiscalía a una niña de 14 años recién cumplidos (si tuviera un mes menos todo habría quedado en Tribunales de familia), no es políticamente correcto. Esta mentira de la Ministra tampoco ha sido comentada por la prensa, ni tampoco las graves denuncias en su contra que ha hecho el destacado documentalista Dauno Tótoro. Según Dauno, la Ministra cumplió un rol siniestro en su expulsión de la Universidad Católica durante los años 80, lo que me parece grave, porque demuestra que Jiménez ya tiene antecedentes en cuanto a reprimir a estudiantes. ¿Y si fue cómplice cuando Dauno fue expulsado de la Universidad en plena dictadura, por luchar por la libertad y los derechos humanos, qué se puede esperar de ella en democracia? (NdR: Texto completo del artículo de Dauno Tótoro: María Música y el H2O) ¿Qué defienda a los estudiantes? Insisto, repito, ¿no son estos antecedentes, relevantes para la opinión pública? ¿No es el silenciamiento de este tema una vergüenza? ![]() La señora ministra MIENTE, ¡aquí está la prueba! 3. Otro tema: acción urgente. Según la madre de Música, Ruth Cavieres, ella ha recibido muchas ofertas. Muchos abogados quieren defender a Música en la Fiscalía, pero al parecer nadie está dispuesto a actuar antes de que eso suceda. Al parecer casi nadie entiende que lo más sano para la niña es librarse de pasar por la fiscalía, librarse de ser procesada y expuesta nuevamente a los medios de comunicación. Personalmente no considero correcto que la ley penal juvenil, aparentemente concebida para reprimir y encarcelar a los estudiantes, se aplique en contra de una niña tan joven, y por un acto que podría considerarse una falta. De hecho, me parece aberrante que esta situación no haya quedado en el ámbito de los tribunales de familia, solo porque la Ministra esté acusando a Música de "atentado en contra de la autoridad", mientras los medios se refieren constantemente a los hechos con el calificativo de "agresión a la autoridad". Uno no puede dejar de preguntarse, ante esto, si lanzar un poco de agua limpia es realmente un atentado o una agresión. Tampoco se puede eludir la siguiente pregunta. ¿Si la fiscalía sanciona con severidad a María Música y la niña entra en una depresión grave, qué vamos a hacer? ¿Presentar recursos de amparo? ¿Manifestarnos en la calle? ¿Entrevistarnos con ministros del gobierno? Todo esto lo hemos hecho durante dos meses por la libertad de Elena Varela y ella sigue encarcelada. ¿No deberíamos actuar entonces de inmediato, antes de que la niña llegue a los tribunales?. Cuando eso suceda, el gobierno nos dirá que nada puede hacer porque el poder ejecutivo y el legislativo son independientes, cuando eso suceda, el daño será irreparable, cuando Música esté en fiscalía nadie, o casi nadie, dará cobertura positiva a nuestras movilizaciones. Mejor pidamos ahora que la Ministra retire su denuncia y que cumpla la palabra empeñada, porque como ha dicho la misma María Música, "la autoridad como el amor, son cosas que se ganan". "Cobarde agresión a Ministra de Educación" ha sido uno de los titulares que hemos leído por estos días. Para mi la cobardía es de la "gran prensa" que no denuncia las agresiones que sufren nuestros niños y de una Ministra de Educación que guarda silencio mientras se consagra la represión. Para mi la cobardía es de todos quienes hemos permitido que se reprima brutalmente a los jóvenes. El caso de Música es apenas la punta del iceberg de la violencia policial. Amnistía Internacional Chile lo sabe, UNICEF lo sabe, los abogados de DDHH lo saben, Víctor Salas y tantos otros, lo saben. Los editores de Chile no lo saben, o no lo quieren saber. - Jaime Díaz Lavanchy es Documentalista, Director del Documental "La Revolución de los Pingüinos" * Fuente: El Clarin |
UNICEF Chile ante la expulsión de María Música
Cartas a El Mercurio
Sábado 16 de Agosto de 2008
Expulsión de María Música Sepúlveda
Señor Director:
El Liceo Darío Salas ha rechazado la apelación presentada por la familia de María Música Sepúlveda, quien no podrá continuar su proceso educativo en su liceo. Ésta es una situación preocupante que nos lleva a reflexionar acerca de la necesidad de perfeccionar los sistemas y procedimientos aplicables en estos casos.
Dado que la alumna incurrió en una falta ocurrida fuera del establecimiento y de evidente connotación pública, resulta discutible la conveniencia y legitimidad de recurrir en forma exclusiva y excluyente a los mecanismos internos del establecimiento, o del sostenedor, para enfrentar y sancionar una situación de esta naturaleza. Más aún, si el ejercicio del derecho a la educación se ve afectado, como ha ocurrido en casos similares, se abre la posibilidad de que la sancionada pida la revisión de la decisión a los tribunales, con lo cual el problema, lejos de resolverse en el ámbito interno del establecimiento, será resuelto judicialmente.
La complejidad del caso y la naturaleza de la sanción aplicada exigirían un procedimiento institucionalizado que las actuales normas distan de garantizar. Unicef quiere reiterar principios y conceptos que, a su juicio, son fundamentales para enfrentar este tipo de situaciones. Es importante que existan reglas respetuosas de los derechos de las personas, claras y conocidas por todos (reglamento interno), procedimientos imparciales y revisiones independientes. El debido proceso y la proporcionalidad entre la falta y la sanción deben ser las características distintivas del mecanismo de solución. Considerar estos principios permite fortalecer el carácter formativo de la resolución de problemas y además afianzar la autoridad en la institución escolar.
Siempre la cancelación de matrícula es preocupante en términos educativos, puesto que en el ámbito escolar la regulación de la convivencia debería ser siempre formativa y generar una mejor condición para el proceso de aprendizaje. En este caso, la sanción no responde a esos criterios. Es difícil entender que resulte formativo transferir un alumno a otro establecimiento cuando la convicción del liceo es que "la formación valórica debe acompañar al educando más allá del aula; debe ser una conducta permanente en la dinámica del saber comportarse en sociedad", como lo expresa la resolución del liceo.
Sin lugar a dudas, el incidente conocido como "el jarrazo" es un hecho grave, pero la expulsión de una alumna en un contexto en que su permanencia en el establecimiento no significa poner en riesgo el derecho a la educación de otros carece de sentido.
EGIDIO CROTTI
Representante de Unicef para Chile
María Música y el H2O
Dauno Tótoro Taulis
María Música, estudiante chilena de 14 años de edad, lanzó agua al rostro a la Ministra de Educación Mónica Jiménez cuando la Secretaria de Estado había dado unilateralmente por finalizado un “encuentro participativo en educación”.
La niña intentó, antes del hecho, buscar explicaciones (de boca de la Ministra) al por qué cuando ella y sus pares y profesores salen a las calles de las ciudades de Chile para demandar una ley de educación que signifique que en el futuro cercano y lejano nuestros compatriotas sean seres humanos y no alienígenas descerebrados, el Estado responda no con argumentos sino con bombas lacrimógenas, aguas urticantes, golpes de palo en las cabezas y patadas de energúmenos contra niños, niñas y maestros de escuela.
La Ministra que presidía el eufemístico “encuentro participativo” no contestó. Sus guardaespaldas suspendieron la cita. Lo de la niña, abrumada por el silencio y la indiferencia a modo de única y bastarda respuesta, es un argumento. Simbólico, pero tremendo argumento. “Era como hablarle a la pared”, dijo María Música horas más tarde al explicar su acción.
La Presidenta de Chile destacó el hecho como un “acto antidemocrático”. El vocero del Gobierno y otras autoridades describieron el suceso como “magnífica demostración de la incapacidad de diálogo de los estudiantes de Chile”. Otras personalidades públicas sugirieron de inmediato la expulsión de la alumna de su escuela, el traslado del caso a tribunales de justicia. La quieren castigar. Uno que otro estará pensando en colgarla del palo mayor o en lanzarla cerro abajo, para escarmiento y ejemplo. Antes abusaron de ella (ha estado cuatro veces detenida y ha quedado registro de sus hematomas en brazos y piernas) como han abusado de sus adolescentes pares con el guanaco, el zorrillo, la luma, el bototo, el silencio, la indiferencia, la sorna… pero, por encima de todo, con la tonta y vana convicción de que por ser chicos son nada y que están solos. Somos todos chicos y estamos todos solos.
Tengo una hija de la misma edad que la estudiante del jarro de agua, y un hijo de quince años. Hay otra de dos años que aún no ha sido bautizada por el lanza aguas. Sería el colmo. El de 15 ha llegado a casa mojado y asustado luego de cada manifestación pingüina. Y al día siguiente parte otra vez. Claro, cada vez que va, en casa quedamos con los dientes apretados. Debe ser porque algunos padres de mi generación tenemos experiencia respecto de lo que se arriesga.
De eso quiero hablar: conocí a la Ministra Jiménez. Sé de lo que estoy hablando.
Mucho antes de que la niña del jarro de agua naciera, en aquel ahora lejano 1986, fui expulsado de la Universidad Católica de Chile por participar activamente en el movimiento estudiantil que se agitaba en busca de democratizar la Universidad y el país. A sólo un semestre de terminar mi carrera, el Consejo de Rectores, por recomendación del por entonces mandamás de la PUC, Juan de Dios Vial Correa, decretó mi alejamiento de las aulas universitarias… las de la PUC y las de cualquier otra universidad del país… para siempre.
Se armó tremendo escándalo pues este “peligro para la convivencia académica” era dirigente de la FEUC, Consejero Estudiantil en el Consejo Superior de la Universidad y Presidente del Centro de Alumnos de su carrera.
Fue entonces que entró al baile la señora Mónica Jiménez, en aquella época Presidenta de la Asociación de Académicos de la PUC y miembro del Consejo Superior de esa casa de estudios, sitio en el que coincidía regularmente conmigo, para su desgracia y la de las demás autoridades pontificias.
Haciendo demostración de su “espíritu democrático y profundas convicciones católicas”, propuso al rector solucionar el entuerto mediante el diálogo. Fui citado a la oficina de Vial Correa, donde Mónica Jiménez, nuestra actual Ministra de Educación, me brindó una clase magistral de conceptos democráticos y del significado profundo del arrepentimiento cristiano. Dijo la señora Jiménez que le recordaba enormemente a su padre cuando este tenía mi edad, “igual de vehemente, de apasionado, de arriesgado en la defensa de sus erróneos principios políticos –su padre, me explicó ella, era militante de la ultraderecha de sus días”. Luego se extendió en una larga arenga en torno a un único concepto: a la Universidad se va a estudiar, no a hacer política. Para rematar, me hizo la propuesta que había convenido con el rector: que firmara un documento que habían preparado para tales efectos, mediante el cuál me comprometía a renunciar a mis convicciones políticas de izquierda; a renunciar a mis responsabilidades como dirigente estudiantil; a declarar públicamente ante la comunidad universitaria que me había equivocado al suponer que los recintos universitarios eran un campo de batalla más en la lucha contra la dictadura. “Firma este documento”, me sugirió, “y de inmediato la sentencia de expulsión quedará sin efecto”.
Soborno, incitación a la traición, cohecho, amedrentamiento. Esos son los principios profundamente democráticos que barajaba la señora Jiménez, la misma que hoy se reúne con los estudiantes secundarios y los profesores en jornadas de ““encuentros participativos en educación”. Aquella tarde de 1986 no encontré en esa oficina ningún jarro de agua a la mano. Sólo pude mirarla con lástima y desprecio, lanzarle una carcajada al rostro y salir de ahí con un portazo, cerrando para siempre cualquier posibilidad de convertirme en un profesional universitario, pero más convencido que nunca de todos aquellos principios de los que la señora Jiménez me intentó hacer abjurar.
María Música, por mí y por todos mis compañeros.
"Música para mis oídos"
La ministra Jiménez estaba participando de un diálogo. Su diálogo era
como el de todo el gobierno, es decir Monólogo.
Una joven le quiso hablar y recibió su displicente silencio; la joven
reaccionó y la mojó.
La ministra Jiménez ha demostrado ser una ministra de hierro, tal como
la califica la prensa. Y como el Hierro, la Señora Ministra con el
agua se oxida.
Muy penosa la reacción del gobierno y de los parlamentarios. Deberían
aprovechar para reflexionar en vez de dedicarse a cerrar filas en
actos de desagravio.
Hacen mal las cosas, no respetan los derechos humanos, hacen negocios
con la educación y cualquier cosa los saca de quicio reaccionando con
histeria y con violencia.
Hacen mal las cosas; comprando discursos y micrófonos se declaran víctimas.
Están en alerta, porque les ha caído agua. No importa si a los
estudiantes les han caído palos. Si a los mapuches les han caído
balas. Si a los ancianos les ha caído miseria. No importa si a los
Tocopillanos se les han caído las casas. Si a los trabajadores les han
caído los salarios. Porque a la Señora Ministra le ha caído agua.
Lo de la joven Música es un caso más de como se comporta este gobierno
con los más débiles. Es una pena que la Presidenta se rodee de
ministros que se instalan como los dueños de la verdad y la
democracia.
Yo entiendo que tengan el complejo del autoritarismo para demostrarle
a la derecha que pueden aplacar la explosión social. Mal que mal, esas
manifestaciones de profundo malestar son por los negocios que ellos
han hecho juntos.
Por una vez hubiera querido ver a la Presidenta aplicando su olvidado
gobierno ciudadano. Me habría gustado escucharla diciendo: vamos a
escuchar a esta joven, que algo nos quiere decir. Me hubiera gustado
verla abriéndole las puertas de La Moneda y no cerrándole las puertas
de su colegio.
Me gustaría ver que se retrocediera con todas las medidas que se han
tomado contra Música; que se la escuchara a ella y a los estudiantes,
que se acepte que hay algo torcido en esta ley de educación, que por
un minuto se acepte la posibilidad de que la sociedad entera que
protesta, no es incompetente. Que la incompetencia está más cerca de
los que se dicen expertos y han llevado el sistema de educación al
fracaso.
Un poquito de humildad, otro poquito de buen humor, algo de empatía
con los gobernados; al fin de cuentas se supone que somos el soberano
y no los súbditos.
Cada día es más evidente que el sistema económico y político hace agua
por todos lados y un gran cambio se hace necesario. No abrir la
participación es encerrar a la población en una camisa de fuerza, y
cuando se fuerzan las cosas, se produce todo lo contrario.
Por mi parte solidarizo con la estudiante y repudio todas las
actitudes de venganza que han caído sobre su desesperado gesto.
Tomás Hirsch 17 Julio 2008
Todavía quedan restos de humedad
El día en que Música mojó el caro vestido de la Ministra, revolvió el gallinero más allá de lo que nadie sospechó. La falta de respeto de la aguerrida estudiante del Darío Salas le va a costar la severa reprimenda de la autoridad y ser crucificada por la ofensiva comunicacional que salió al rescate de la humedecida Ministra.
Sus despojos serán expuestos durante semanas en las empalizadas que rodean el Palacio. Funcionarios de la ANI, con seudónimos y lentes oscuros, pondrán en funcionamiento un plan de batalla y destinarán unos cuantos operativos para llegar a conocer en detalle la vida y obra de Música y de toda su familia. Los ministros, impacientes, esperarán ese informe antes de lanzarse a la yugular de la irreverente familia.
Mientras tanto las autoridades seguirán tratando de convencer a la gente que el problema de la educación es la mala educación de Música y todas las demás artes que de tanto en tanto, se lanzan a la calle a protestar por una ley que no consideran legítima. Con certera razón, los administradores del sistema deben detener a toda costa el mal ejemplo de enfrentarse con la armas que podrían resfriar a las autoridades poco dadas a cambios de temperatura y humedad tan sorpresivas. Resulta un mal augurio que, en adelante, toda autoridad sea recibida no con uno si no con miles de jarrazos de agua y sus variantes mojadoras: bombas de agua, manguerazos, inofensivas molotov llenas de agua de la llave, pistolas de agua y, por cierto, jarrazos.
Lo de Música, en el sentido de lanzar objetos o armas como medio de acción política, no es nuevo. Ha habido lanzamientos notables. Recuérdese a Fresia lanzando su hijo a los pies de un rendido Caupolicán, o mas cerca nuestro, la derecha lanzando sus Hawker Hunter contra La Moneda. ¿Qué tanto puede hacer un jarrazo comparado con lanzamientos tan trascendentes? ¿Qué será más irritable en términos de lanzamientos? ¿Agua limpia o los atropellos irrespetuosos y agresivos del Ministro Vidal?
¿Qué tanto será un jarrazo de agua, como demostración de una falta de respeto del todo censurable, desde el punto de vista de la familia de Alex Lemún y de Matías Catrileo, mapuches asesinados por Carabineros? ¿Será censurable un poco de agua lanzado a la cara de la Ministra para los padres, amigos y compañeros de los estudiantes Claudia López y Daniel Menco, asesinados por agentes de este estado democrático? ¿Quienes los asesinaron fueron expulsados de las filas y expuestos públicamente como un ejemplo reprobable de agentes del estado? ¿Se reunió de urgencia el gabinete para denunciar esta falta de respeto de la policía?
Lo de la ministra y su vestido mojado, lo arregla la tintorería o la tarjeta de crédito. La falta de respeto de las autoridades que han tenido como consecuencias asesinatos viles, represión y tratos degradantes, no lo resuelve nadie. Por ahora.
¿Qué tan terrible será un poco de agua maleducada, lanzada por una niña maleducada, seguramente formada en un hogar maleducado? No es la idea andar por la vida lanzado agua u otros objetos como una manera de relacionarse. Lo mejor siempre ha sido y va a ser el diálogo, el entendimiento. Pero cuando se cierran las puertas y los oídos, no queda más que abrir la llave.
Por eso resulta muy peligroso el ejemplo de Música. Podría ser que en adelante muchos salgan de sus casas llevando los más disímiles envases con agua para lanzarla a las autoridades que no escuchan, para mojar a los que se olvidaron quienes los pusieron en donde están, para despertar aquellos que se han adormecido en los sillones del poder, para recordar a todos los que se olvidaron de la gente que en cualquier lugar les va a llegar un chapuzón agresivo y maleducado.
Habría que dejar un poco de agua también para inundar las urnas y ahogar los votos cuando los mismos que hoy destazan a Música y su sonido de agua, en poco tiempo más pongan caritas de buenas personas y ofrezcan todo cuanto esté a su alcance para cuando sean electos, para olvidarse de todo en el mismo momento que conocen los resultados.
Maleducados del mundo, uníos...!!!




